Phil Rosenthal y la esencia de la comida asiática

Phil Rosenthal y la esencia de la comida asiática

Oriente ha despertado el interés de millones por su cultura y visión; sin embargo, la comida ha sido otro de sus grandes atractivos. A través de los ojos de Phil Rosenthal nos lanzamos a conocer la esencia de la comida asiática en tres destinos.

Un hombre llamado Phil

Es posible que Phil Rosenthal no sea reconocido en el mundo culinario, lo que tiene sentido. Este hombre poco o nada ha hecho en el universo gastronómico. No es chef, ni sommerlier, como tampoco crítico de comida, ¿entonces? 

Phil Rosenthal es uno de los creadores de la afamada serie Everybody Loves Raymon, un sitcom que tuvo nueve temporadas y 210 capítulos, una locura. Más allá del éxito de esta serie, Rosenthal se ha caracterizado por ser un hombre creativo, divertido y, sobre todo: auténtico. 

El corazón de la comida no es una receta, sino la autenticidad y aquí es donde este hombre se roba el corazón de los amantes de la comida. En el 2018, en Netflix, se lanzó la serie Somebody Feed Phil, un show que gira alrededor de los viajes y la comida en el que Rosenthal es el host, descubriendo lugares increíbles y comidas aún más interesantes. 

En este recorrido uno de los destinos particulares está enfocado en Oriente y en este caso quisimos deconstruir la comida asiática a través de la visión de Rosenthal. 

La comida asiática en Bangkok

Qué ciudad imponente es Bangkok. La capital de Tailandia tiene más de 10 millones de habitantes y un universo entero alrededor de la comida asiática. Su cultura atrae y su dinámica ecléctica, casi siempre caótica, se convierte en parte de la tradición gastronómica de la ciudad. 

Hacia las afueras de Bangkok se pueden encontrar los mercados flotantes, famosos por sus particularidades. En canoas y sobre el agua, vendedores se agolpan para atender turistas y locales. 

En las mismas embarcaciones, las cocineras preparan los platos más famosos de Tailandia: el Pad Thai, que lo venden en cualquier esquina, la ensalada de papaya, Som Tum, bananos sobre parrillas, y muchas delicias más preparadas ahí, sobre el agua, como si fuera comida rápida, sin serlo. 

Lo interesante de la dinámica, más allá del atractivo de las canoas, el agua y los fogones flotantes, es el crear un contacto distinto con la comida, el tener preparaciones de calidad, por cocineros que no son ganadores de estrellas Michelin, pero entregan su alma al plato

En los mercados flotantes se pueden conseguir camarones, langostinos y en general todo tipo de alimentos, como también artesanías. El lugar, como Phil Rosenthal lo define entre risas, es “the ultimate Drive-thru”. 

Saigon: Vietnam

Vietnam es un país mágico. La capacidad de resiliencia de sus habitantes, sorprende. Después de tiempos muy difíciles, los vietnamitas han sabido recuperarse, entender lo que son y volver a sus raíces. 

El turismo es uno de sus principales ingresos y sus atractivos se centran en escenarios naturales imponentes como Halong Bay, Nim Bihm y ciudades que atrapan por sus particularidades, como Hanói, la capital, una ciudad que tiene un rugido constante causado por las motos, que se ve contrastado por monumentos y una comida deliciosa

Lo mismo sucede en Saigon, o mejor, Ho Chi Minh, nombre que actualmente lleva la ciudad. Este lugar tiene una vida callejera auténtica, que como lo dice Rosenthal, pareciera no haber cambiado en cientos de años, con una influencia cultural francesa, desde tiempos de la colonia. 

Con el contexto fresco, Phil se antoja de dos platos reconocidos en Vietnam. Una sopa de fidejos llamado Pho y un sándwich, el Bành mì. El mejor Pho no lo encuentra en un restaurante elegante, dentro de un hotel francés. 

La sopa que prueba la disfruta en un restaurante callejero, parecido a una tienda de carretera colombiana. El restaurante se llama Pho Bo Phu Gia. La cocina está, literalmente, en la calle y el proceso de cocina es expuesto a los ojos de todos. Es una cocina hermosa, en donde los sabores se mezclan a la perfección.  

Con el apetito aún activo, Rosenthal disfruta de un sándwich callejero, el Bàhn. En Vietnam no hay mejor lugar para comer, que en la calle. El Bàhn es un sándwich sencillo: paté, cerdo, cilantro, pepino y un pan delicioso, que se mezcla por el talento de quienes llevan haciendo toda su vida este tipo de preparaciones.  

Seúl

“Seúl es una ciudad fascinante, ha sido invadida tantas veces por tantos países… Además, ha sufrido la separación del país desde los 50”. Así comienza Phil hablando de un nuevo destino. La capital de Corea del Sur es un lugar que resalta la identidad coreana con su comida, con sus costumbres y con su pasión. 

La primera visita del show nos lleva a Tteokbokki Town, una calle que, en su 100% vende tteokbokki, un popular plato coreano hecho con una base de pastel de arroz. Este plato, comúnmente, se consume en las calles.

Aquí es donde el común denominador aparece. La esencia de la comida asiática no está enclaustrada en aulas, su tradición se mantiene activa y en constante contacto con sus ciudadanos gracias al estar en las calles. Claro que tienen excelentes y sofisticados restaurantes, pero más allá de ellos, su tradición sigue intacta gracias a que su gente sigue consumiendo lo suyo. 

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